'ARGÉNTICA'

Fernanda Piamonti



08 / 14 enero 2026


Lasarte Gallery - Punta del Este


ARGÉNTICA propone una experiencia donde la imagen no se presenta como resultado cerrado, sino como un acontecimiento en permanente devenir. En esta serie, la artista trabaja con la técnica de la solarización —procedimiento histórico de la fotografía del siglo XX— llevándola a un territorio expandido, abierto al aire, al sol y a la acción inestable de los elementos. La obra ya no se produce en la penumbra controlada del cuarto oscuro, sino en diálogo directo con la intemperie: la luz solar, el agua, la humedad y el tiempo.

El proceso se vuelve aquí una coreografía entre decisión y deriva. La artista interrumpe deliberadamente el procedimiento fotográfico tradicional, deteniendo la fijación química en un punto preciso para preservar los colores generados por el sol. Así, el astro no ilumina la imagen: la produce. El agua, al circular y agitarse, modela contornos, abre líneas, licúa formas. El resultado es una imagen que no se impone, sino que emerge, atravesada por fuerzas que exceden el control humano.

El título Argéntica condensa múltiples capas de sentido. Por un lado, remite a la plata —metal esencial en los procesos fotosensibles— como agente químico y simbólico. Por otro, dialoga con la técnica médica homónima utilizada en neurociencia para activar y revelar coloraciones invisibles, permitiendo seguir trayectorias, movimientos y alteraciones en el interior del cerebro. En este cruce entre arte y ciencia, la imagen funciona como revelación: no representa, sino que hace visible lo que antes no podía verse.

A su vez, Argéntica resuena como guiño identitario, evocando lo "argento" y una pertenencia situada, no como afirmación nacionalista sino como vibración cultural.

En esta serie, los cuerpos femeninos —figuras, homoformas, presencias ascendentes— encarnan esa potencia reveladora. No se trata de retratos ni de narrativas cerradas, sino de cuerpos atravesados por procesos: imágenes vivas, sensibles, en transformación constante.

Las obras sin enmarcar, suspendidas o expuestas como pliegos, refuerzan esta condición orgánica. La luz continúa actuando sobre la superficie, modificando sutilmente las coloraciones según la humedad, la temperatura y la exposición. Como aquellas figuras domésticas que cambiaban de tonalidad con el clima, estas piezas responden al entorno, haciendo del espacio expositivo un agente activo y no un mero contenedor.

La exposición propone una reflexión sensible sobre el tiempo, la materia y la imposibilidad del control absoluto. Argéntica no se contempla: se acompaña. La imagen no se fija del todo; permanece abierta, vulnerable, viva.